He vuelto, con pocas ganas de volver, tengo que decirle a muchas cosas adios:
Adios a Amsterdam, Holanda. Adios a Stayokey. Adios gente del albergue, argentinos, alemanes, franceses, españoles, koreanos, japoneses, arabes. Adios a los sandwich malditos, con eso, adios a AH. Adios a Hema. Adios a las bicis. Adios a los ring ring de estas. Adios a los tranvias, con ello al numero 9, 4, 2, 5, 24... Adios a Smokey, Prima...Adios a las cervezas. Adios a los porros, hachis y marihuana, a los coffeshops. Adios a Red Lights. Adios al erotismo y a los Sexshops. Adios a las cabinas con las prostitutas. Adios metro que nos llevas a ninguna parte. Adios coches inexistentes y caros. Adios canales con barquitos. Adios tulipanes de leyenda urbana. Adios a los museos caros, a la casa de Ana Frank.
Pero a pesar de ello, hay que decir hola a ciertas cosas que ni se lo merecen.
Ejemplo....Hola rutina. Hola Larala, Mari Carmen, Mari. Si, tu, esa que esta en el espejo, reflejada.
La rutina, ¡oh cruel runita! es demasiado aburrida
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